Malaquías 4:1-6 relata: Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama. Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho Jehová de los ejércitos. Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel. He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.

Lucas 1:17 anuncia: E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.

El final de los tiempos será glorioso, claro que habrá quebranto, pero también habrá luz para quienes temen a Jehová. La profecía de Malaquías que leemos en la Biblia es controversial porque habla de que se enviará a Elías, por eso, cuando Jesús vino por primera vez, pensaban que era el Elías que se esperaba. Pero la Palabra explica con claridad que el Señor, específicamente a través de la unción que Elías recibió, enderezaría el corazón de Su pueblo. Entonces, así como vino sobre Juan el Bautista para preparar el camino a Jesús, vendrá sobre nosotros para preparar la segunda venida de nuestro Señor. Viene un bautismo que sacudirá los cimientos de la naciones.

Mateo 11:12 explica: Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

¿Por qué necesitamos la unción de Elías y no la de Nehemías o Jeremías? Porque el contexto de hoy es el mismo del tiempo de Elías. Hay un poder político corrupto, perversión, falsos profetas y confusión. Así que será mejor que el diablo se prepare porque este pueblo viene contra él y lo pondremos a nuestros pies. ¡Debes dar un grito de guerra! Hay violencia espiritual en el pueblo, en esta generación. Viene una unción que dejará  perpleja a la humanidad. Ahora no sentimos miedo, estamos gritando a todas las naciones que Cristo es el Rey de reyes. ¡Pidámosle denuedo y coraje para enfrentar la batalla!

2 Reyes 2:11 dice: Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino.

Mateo 24:40 comparte: Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.

Elías es símbolo del rapto de la iglesia, porque literalmente fue tomado y llevado al cielo cuando caminaba con Eliseo. Así será ese día del fin de los tiempos. Habrá dos juntos, pero uno se quedará y el otro se irá. Elías no es solamente un profeta, él es una profecía de lo que acontecerá a la generación que será llevada a las mansiones eternas. Todo lo que le sucedió es reflejo de lo que sucederá.

En el Antiguo Testamento leemos varios eventos que la unción de Elías produjo. No hay duda que vivimos en oscuridad, pero sobre nosotros, los redimidos por la sangre de Jesucristo, nacerá Su luz, habrá una mayor gloria, no tengas miedo porque ¡lo mejor ya viene! El primero de los eventos que la unción de Elías produjo y producirá es la provisión sobrenatural. 1 Reyes 17 leemos que se cerraron los cielos y vino pobreza, justo como ahora, cuando  la crisis económica afecta a todos. A pesar de ello, Elías no sufrió hambre porque Dios sabe proveer mesa en el desierto. ¡El Señor derramará bendición hasta que sobreabunde! Nuestra provisión viene del cielo, nuestro Dios sabe hacer llover pan y fluir agua de la roca, ¡es Jehová Jireh!

1 Reyes 18:17 dice Cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel?

El segundo evento que la unción provocó y provocará es poder para hablar a los políticos. Así como Elías, confrontarás a los poderes y a los gobiernos. De hecho, Acab, el rey corrupto, le preguntó si era él, Elías, quien turbaba a Israel. La Palabra dice que el mundo caminará bajo la luz del pueblo de Dios. Prepárate porque los políticos te llamarán y volverán su corazón al Señor.

1 Reyes 18:32 dice edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano.

La tercera cosa que hace la unción de Elías es movernos a edificar estructuras físicas.

1 Reyes 18:38 explica: Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja.

1 Reyes 18:39 comparte: Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: !!Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!

Este profeta, en nombre de Jehová, edificó un altar con piedras. Antes de que la Iglesia sea quitada, daremos honra a Dios con templos hermosos, ¡las piedras le darán la gloria! La cuarta cosa que provocará la unción de Elías es que descienda el fuego del Espíritu de Dios.  Antes, la unción se ministraba de uno en uno, pero ahora, serán multitudes a la vez, porque la unción de Elías trae fuego. En los postreros días se derramará Su Espíritu sobre toda carne. El Señor dejó una Iglesia llena del Espíritu y viene a buscar lo mismo. La unción de Elías llama el fuego del poder de Dios para Sus hijos. El quinto evento será una unción para alcance masivo, tal como sucedió cuando todos se postraron y afirmaron que Jehová es Dios. Antes de Su venida, habrá tiempo para que todas las personas digan: “Jesús es el Rey de reyes”. En el libro de Joel dice que todo el que invocare el nombre del Señor será salvo. Así que después del derramamiento del Espíritu, seremos testigos de conversiones masivas.

1 Reyes 18:40 cuenta: Entonces Elías les dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y los llevó Elías al arroyo de Cisón, y allí los degolló.

La sexta situación que provocó y provocará la unción de Elías es derribar las tinieblas.  El profeta le dijo a quienes se habían convertido que fueran por los falsos profetas, y acabaron con ellos. ¡El diablo ahora temblará al saber que los cristianos estamos tomando al mundo para el Señor! Además, la unción de Elías, en los postreros días, producirá el adiestramiento de una generación poderosa. El profeta levantó de los muertos al hijo de una mujer. Nosotros tomaremos a todo joven muerto y lo levantaremos para la gloria de Dios. Elías obedeció al Padre y ungió al joven Eliseo. Entonces, este joven le dijo que dejaría todo para entregarse a la causa del Dios verdadero. ¡Vamos a adiestrar a una generación que vencerá al enemigo!

En tiempo de Elías hubo calamidad y destrucción, tal como sucede ahora y como se espera que suceda al final de los tiempos. Pero Elías, el hombre de la unción, estaba metido en una roca, resguardado. En los postreros días, sucederá lo mismo, estaremos guardados en la roca que es Cristo Jesús. Entiende, aunque caiga mil o diez mil, tú estás bajo la sombra del Omnipotente y no serás arrebatado hasta que cumplas tu misión, tal como sucedió con Elías. No hablo de día ni de hora, porque nadie lo sabe, solo sé que llegará el momento cuando digas: “Allí viene el Señor”, y te alegrarás. Debemos aplicarnos en predicar este Evangelio a los confines de la tierra, porque luego vendrá el fin. Recibe la unción de Elías para ver conversiones masivas, ver humillado al diablo, y preparar el corazón del pueblo de Dios, una vez más.  ¡Te aseguro que te levantarás y tomarás posesión de la tierra para honra y gloria de nuestro Señor!

  • La Unción de Elias
  • La Unción de Elias
  • La Unción de Elias
  • La Unción de Elias
  • La Unción de Elias
  • La Unción de Elias
  • La Unción de Elias
  • La Unción de Elias
  • La Unción de Elias