Te vuelves débil ante el mundo cuando no tienes clara tu identidad. Aquiles Azar por ejemplo, se identifica como un pintor cristiano y se negaría a pintar un desnudo aunque le ofrecieran mucho dinero por hacerlo. Yo también fui adolescente y enfrenté una crisis de identidad, pero cuando le entregué mi vida a Jesús, confirmé quién era y no he vuelto a dudarlo, aunque he tenido que enfrentar el rechazo por ser radical y negarme a las cosas del mundo. Ahora puedo ver que ninguno de los amigos que me criticaron por ser cristiano fue levantado por Dios. Nadie intenta alumbrar un lugar con una lámpara sin baterías. Los cristianos somos luz del mundo y alumbraremos con la música y cualquier tipo de expresión artística si sabemos descubrir nuestra identidad.

Marcos 5:1-15 relata: Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos. Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar. Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras. Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él. Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes. Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo. Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos. Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región. Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo. Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron. Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron a ver qué era aquello que había sucedido. Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.

La Palabra nos habla de unos demonios que sabían su identidad y cuál era su llamado. Además, estaban bien organizados porque eran muchos aunque solo uno hablaba. Los demonios se atormentan cuando adoramos al Señor y nos regocijamos en Él. Alguna vez, alguien dijo que las personas llenas del Espíritu Santo que ríen a carcajadas realmente están poseídas por el demonio, pero el Señor me dijo que debía rebatir esa mentira diciendo que los demonios no pueden dar lo que no tienen ya que viven atormentados. El mismo rey Saúl que vivía atormentado tenía paz solo cuando David cantaba salmos de alabanza al Señor. Debemos escuchar la música que trae gozo, alegría y paz, no la vulgar que promueve antivalores. ¿Quién te encontrará como adorador, Dios o el diablo?

Esos demonios le rogaron a Jesús que se fuera porque sabían quién era. Si quieres ser  artista debes saber que pelearás una batalla espiritual porque te enfrentarás a las potestades que gobiernan las artes, así que no pasarás precisamente buenos momentos desde el inicio. Pocos grupos de música cristiana han salido al mundo y han ganado la batalla, pero tú puedes lograrlo si estás firme en tu fe.

Marcos 3:22-24 cuenta: Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer.

En este pasaje vemos a otro demonio con identidad ya que Jesús los identificó por nombre. Si en el reino de las tinieblas, los seres espirituales tiene nombre e identidad y saben a qué fueron llamados, más aún debemos tenerlo claro nosotros, los hijos de la luz, los llamados predicar Su Palabra.  Sin identidad no seremos adoradores en espíritu y verdad. Debemos saber quiénes somos para estar convencidos de nuestro llamado.

Hoy queremos ser discretos evitando que en las iglesias se haga lo que debe hacerse: sanar enfermos y liberar endemoniados. Para eso fue creada, pero ahora ¡pareciera que hay vergüenza en ser llenos de Espíritu de Dios! ¿Estamos sacando al Reino de la iglesia? Sólo falta que le digamos a un endemoniado: “Pase adelante, relájese que no le haremos nada”.  Cierta vez se acercó al altar un hombre con un puñal y llegó frente a mi. Los servidores se interpusieron y el hombre dijo que había ido a iglesias pequeñas donde nadie había podido sacar al demonio, pero nosotros lo liberamos y fue restaurado porque las iglesias grandes crecemos cuando liberamos cautivos, sanamos enfermos, predicamos la Palabra y adoramos a Dios con todo.

Jesús conocía a los demonios y ellos a Él. Recuerda que eran ángeles, hasta que a Satanás se le ocurrió darle golpe de estado a Dios ¡en Su trono! Sólo a un tonto se le ocurre hacer semejante cosa. Pero lo importante es tener claro que hay identidad en las tinieblas y debe haber identidad en la luz. Seremos más fuertes mientras más identidad tengamos. Las mujeres son mujeres y los hombres son hombres, no hay medias tintas,  eso es parte de tener identidad.

Hechos 19:10-16 explica: Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús. Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, de tal manera que aun se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían. Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.

Más te vale que el diablo te conozca porque si quieres hacer algo en el mundo, debes tener una identidad muy clara o terminarás mal herido. Esa es nuestra fortaleza, ser hijos de Dios, coherederos del reino, nacidos de nuevo. Por eso, cuando aceptas al Señor, tu nombre se escribe en el libro de la vida para que todo el mundo sepa quién eres. Di con autoridad: “Yo sé quién soy y el diablo también lo sabe, por eso me tiene miedo”.

Firme en tu identidad ante la tentación

Mateo 4:1-11 explica: Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.

Cuando Jesús fue tentado en el desierto, el fundamento del diablo fue la identidad del Señor, por eso le dijo: “Si verdaderamente eres Hijo de Dios, demuéstralo”. Eso es muy frecuente entre los jóvenes, quienes constantemente se enfrentan a la tentación de demostrar su identidad cuando les dicen: “Si eres hombre, harás lo que te digo”, “Si me amas, lo demostrarás”, “Si tienes valor, te arriesgarás”, esas voces no vienen de Dios sino del enemigo y debes repelerlas, manteniendo tu convicción de quién eres y a quién sirves.

Nuestra identidad se encuentra en las Escrituras, por eso Jesús, al argumentarle al diablo le dijo: “Escrito está”. Podemos ser muy modernos y vanguardistas, pero nuestro fundamento es la Escritura más antigua y confiable que existe: la Palabra de Dios. No trates de ser cantante, publicista o artista sin Escrituras porque son las que nos definen. Hay cosas que desaparecerán de tu vida ahora que te definas por el Señor, tirarás mucha música y videos, borrarás sitios de internet e incluso ¡puede ser que cambies ciertas amistades! Dios es firme y quiere definición. La gente definida está protegida, ángeles acampan en tu dormitorio y te sirven. Satanás se fue cuando Jesús claramente le dijo solo se adora Dios y se alejará de ti cuando definas tu identidad y demuestres que sirves solamente al Señor.

Primero muertos antes que adorar a otros dioses

Daniel 3:4-18 relata:  Y el pregonero anunciaba en alta voz: Mándase a vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas, que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo. Por lo cual, al oír todos los pueblos el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, todos los pueblos, naciones y lenguas se postraron y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había levantado. Por esto en aquel tiempo algunos varones caldeos vinieron y acusaron maliciosamente a los judíos. Hablaron y dijeron al rey Nabucodonosor: Rey, para siempre vive. Tú, oh rey, has dado una ley que todo hombre, al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, se postre y adore la estatua de oro; y el que no se postre y adore, sea echado dentro de un horno de fuego ardiendo. Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado. Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey. Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos? Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.

Sadrac, Mesac y Abed-nego prefirieron correr el riesgo de ser lanzados al horno de fuego que adorar a otros dioses paganos. ¡Qué gran lección nos dan! Ahora nosotros tomaremos su ejemplo y no nos avergonzaremos de cantar himnos, de postrar rostros en tierra para adorar a Dios y de caminar con la Biblia en la mano. No nos avergonzaremos de la unción del Espíritu Santo y Sus manifestaciones de poder. Tenemos identidad, somos la luz del mundo y la sal de la tierra.

Dios tiene misericordia para todos, pero tiene promesas para quienes son amorosamente radicales para con Él. Seremos como Jesús a quien le preguntaron si realmente era Hijo de Dios y cuando respondió: “Tú lo has dicho”, lo crucificaron. Pero al hacerlo solamente cumpliendo Su destino de resurrección y gloria.

Los adoradores hacer discípulos

Mateo 28: 17-20 comparte:Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

En este pasaje de la Biblia, claramente dice que Jesús le habló a los adoradores y les envió a hacer discípulos. Un verdadero adorador sabe que su llamado no es adorar, sino obedecer el mandato de hacer discípulos a las naciones. Muchos toman estos versículos para predicadores, pero si lo leemos bien, veremos que Jesús le dijo a quienes lo adoraban que era bueno que lo adoraran, sin embargo, lo que correspondía a partir de ese momento era levantarse y hacer discípulos. Cuando vayas ante Su presencia, te pedirá que le muestres a los discípulos que llevas contigo. Una casa de adoración es una casa donde se ven a los discípulos. En Casa de Dios somos especiales para alabar y adorar, pero también tenemos 31 mil personas recibiendo discipulado. No puedo entrar al cielo con cánticos y sin gente, ya que Jesús derramó Su sangre por personas, no por cánticos. Entraremos a sus atrios por alabanza, pero debemos garantizar que más personas vengan con nosotros.

Te llamo a la identidad en Cristo Jesús quien al dar Su vida por ti, demostró que es tu fanático número uno. Ahora nos toca a nosotros demostrarle que somos Sus fanáticos radicales, dispuestos a todo por adorarle y llevar a las naciones a Sus pies.

Define tu identidad como cristiano de una vez por todas, sin importar cuánto te rechacen o ataquen. Debes ser radical para Cristo. Dile: “Señor Jesús hoy reconozco que mi identidad debe ser fortalecida, soy hijo y heredero de Dios, nacido de nuevo y templo del Espíritu Santo. Dese hoy lo demostraré con mi adoración y mi compromiso de hacer discípulos, rechazando el mal y viviendo para hacer el bien al mundo, dando a conocer la Palabra donde quiera que me encuentre. Gracias Jesús por Tu sacrifico y por mostrarnos nuestra verdadera identidad en el reino de nuestro Padre Celestial”.

  • Identidad Clave de mi Adoración
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