¿Cuántos errores se han cometido al elegir pareja? Por eso, debemos aprender a escoger. En cuestión de seleccionar a la persona con quien pasaremos el resto de la vida, muchos dicen que el peor gorgojo se termina comiendo la mejor mazorca, porque ¡vemos tantas parejas disparejas! ¿Por qué la princesa se enamora de Shrek? Porque ella también sabe que lleva un ogro dentro, así que finalmente son una buena pareja.  Pero, ¿qué me dicen de la bella y la bestia?, pues que realmente el físico importa, aunque no tanto, ya que es factible ser felices, siempre y cuando escojamos a nuestra pareja con sabiduría, ya que lo importante es acoplarse y aprender a vivir juntos.

Por lo general, las personas se casan con quien quieren vivir; todas quieren a Brad Pitt  y todos a Angelina Jolie, pero hay que buscar con quien se puede vivir, lo que es muy diferente, ya que a veces no es posible vivir con quien queremos. Las parejas felices son las que se unieron porque se acoplan, tienen intereses y valores en común. Sonia me cautivó por su espíritu afable y apacible que me ofrece balance en todo. Gracias a Dios, encontré en ella a la mujer con quien quiero y puedo vivir, pero la prioridad era encontrar alguien que me apoyara y amara al Señor. Algunos jóvenes buscan “sentir del Señor” algo que les indique quién es su pareja, pero lo que debemos pedir es sabiduría y para adquirirla hay que leer la Biblia, donde descubriremos los parámetros para encontrar a la persona ideal. ¡Deja de sentir y busca ser sabio para elegir! Cuando Sonia y yo nos casamos hicimos un pacto que recomiendo a toda pareja: “Amarnos tal como amamos al Señor, con todo el corazón, las fuerza y la mente”, lo que significa amar con sabiduría, no solo dejarnos llevar por el gusto y el cariño.

¡No hay nada que pueda engañarte más que tu corazón!1 Así que no te dejes llevar por las emociones al buscar a esa persona con quien puedes comprometerte en un proyecto de vida. Antes de escoger, necesitas asesores que te orienten y te ayuden a abrir los ojos a lo que no estás viendo en la otra persona. Solo Dios conoce el corazón, por eso dejó las Escrituras que son como luz en nuestro camino. No te apartes de Su Palabra, porque la necesitas para escoger a tu pareja. Siempre le digo a las jovencitas que jamás se casen por amor al dinero, pero que procuren enamorarse de alguien que tenga algo que ofrecerles. Responsabilidad es lo primero que debes buscar en una persona. Si te gusta su aspecto a primera vista, dale una segunda mirada a sus valores y a su visión de la vida.

Sobre todo y para toda elección, hay que adquirir sabiduría e inteligencia2. Sabemos que hay tres decisiones importantes en la vida. Lo primero es pensar más allá de la existencia y decidir dónde queremos pasar la eternidad, por lo que aceptar al Señor y aprender de Su Palabra es la mejor opción para asegurarnos la vida eterna a Su lado. La segunda decisión importante es encontrar a qué nos dedicaremos mientras estemos en este mundo. Y cuando ya lo sabemos, podemos encontrar a la persona ideal para que nos acompañe y apoye en ese camino que escogimos. Esa es la tercera decisión, con quién viviré. Toma en cuenta estas tres decisiones y todo lo demás vendrá como consecuencia de ello.

Cuando un joven de 18 años me preguntó si ya estaba en edad de casarse, yo le dije: “Si ya estás dispuesto a trabajar para que otro descanse, a dejar de comer para que otro coma, y a morir para que otro viva, definitivamente ya estás listo para buscar pareja y casarte”. El matrimonio no es cuestión de edad, sino de carácter, aunque está claro que conforme más edad tenemos, más preparados estamos porque hemos establecido nuestras prioridades.

¡Evita el sufrimiento! No inicies una relación con alguien a quien no le ves posibilidades para formalizar. Todo noviazgo tiene dos salidas: rompimiento o casamiento. Parece demasiado radical, pero los jóvenes deben recordar que en ellos se encuentra la responsabilidad de la siguiente generación y de sus decisiones depende la bendición que recibirán para sus hijos y los hijos de ellos. Si lo vemos desde esa perspectiva, bien vale la pena detenerse a pensar, antes de declararle tu amor a alguien, ¿no crees?

Jovencita, si un joven no sabe lo que quiere, ¿te parece prudente incluirte en esa incertidumbre? ¡Por supuesto que no! Entonces, no tiene sentido que te arriesgues. Creer que nos casaremos con el primer novio o novia es casi creer en cuentos de hadas, pero hay que ser sensatos y no andar por la vida con demasiados ensayos y errores. Aunque, como cristianos, también vale la pena darnos que cuenta de que podemos equivocarnos en el noviazgo. Si algo no resulta, es mejor terminar una relación de novios que vivir un matrimonio equivocado. En esta cuestión de encontrar pareja, aconsejo de los padres de familia que no busquen perfección, que amen a sus hijos y los apoyen, porque ellos necesitan un padre y una madre, no quien los critique y condene.

Elegir pareja es delicado, no es cuestión de gustos. Claro que es válido disfrutar del enamoramiento y de la felicidad de sentirse complementado por alguien, pero nunca se debe perder de vista el objetivo de encontrar a la persona idónea para vivir y compartir el sueño de formar una familia. Así que es determinante que busques a Dios para tomar la decisión. Pídele que te guarde en el proceso para que tus valores sean más importantes que tus gustos. Si lo involucras, Él te ayudará a encontrar a alguien que comparta tu anhelo por servirlo y formarán una familia bendita en Su amor.

Dile al Señor: “Hoy decido buscar a mi pareja de acuerdo a Tus enseñanzas. Toda maldición ancestral de separación y divorcio se aleja de mi familia y de mi futuro. Jesús, abre mis ojos, mente y corazón a Tu sabiduría. Tú eres esposo de la Iglesia, Tú sabes de matrimonio y de amor a toda prueba, por eso, sé que me ayudarás a escoger pareja, ¡gracias!”

Versículos de referencia

1 Jeremías 17:9-10 enseña: Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

2 Proverbios 4:7-9 dice: Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría;?Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia. Engrandécela, y ella te engrandecerá;?Ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado. Adorno de gracia dará a tu cabeza;?Corona de hermosura te entregará.

  • Cada oveja elige a su pareja
  • Cada oveja elige a su pareja
  • Cada oveja elige a su pareja
  • Cada oveja elige a su pareja
  • Cada oveja elige a su pareja
  • Cada oveja elige a su pareja
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